Sunday, October 16, 2005

de las grandes hazañas

Para toda buena banda, que tenga pretenciones de algo más que una simple presentacion en algún club, le es necesario pasar por la gran prueba de posarse en un escenario grande. Y cuando me refiero a un escenario grande, digo algo verdaderamente espeluznante. Recuriremos nuevamente a la historia y, creo, un ejemplo claramente notable de estas incursiones musicales masivas es aquel recordado festival de Woodstock en la década de los `60. Era una época de cambios sociales y culturales, motivados por la pos guerra y las otras conflagraciones habidas en ese momento. Artistas como Jimmy Hendrix, Jimmy Page, Santana o bandas como Led Zeppelin, Creedence, entre otras, marcaron la pauta en cuanto a la expresión musical de aquellos memorables días. Pero retomando postreras jornadas, en nuestra querida década de los `90, cabe destacar eventos de una cuantía similar a la de Woodstock. Sin ir más lejos, Spike Island, en 1990, o cercano a esa fecha, disculpando al lector mi inexactitud, fue escenario de la presentacion de Stone Roses; según los críticos especialistas, nunca antes se había visto reunidos a tantos adolescentes y jóvenes repletos de cerveza y drogas, a los pies de una de las bandas emblemáticas de aquellos años, del Manchester psicodélico.
Pero debo comunicarle estimado lector, que, en virtud de la temática de este blog, es necesario hechar un vistazo por la mayor hazaña musical jamás realizada por una banda británica en la historia de ese país y, por qué no decirlo, en los anales mundiales. Y es que el escenario llamado
Knebworth fue testigo de la presentación de nuestros queridos hermanos Gallagher junto a su banda. Y es que no es menor que en tan solo 2 noches, 250.000 personas se hayan congregado en pos de los británicos acordes de Oasis. Nunca una banda había ni ha podido imitar y mucho menos superar tal record de asistencia. Es entonces este hecho tan particular y notable lo que transforma a una banda en específico en algo más que trascendente y fundamental, como para llegar a ser una banda de influencia. Los prados de Glastonbury es otro escenario que ha sido testigo de la presencia de los Gallagher en sus inicios, material igualmente importante en términos musicales y de presencia escénica, mayormente la presentación del año 1994.
Con todo esto, es posible construir una idea de cuáles son los elementos a considerar a la hora de establecer parámetros de comparación musicales e históricos, basados en hechos contundentes e innegables. Por lo demás querido lector, si escucha o consigue alguno de estos notables materiales, entenderá lo que quiero decir.

Saturday, October 15, 2005

la importancia de la mediocridad.

Toda urbe que se precie de tal tiene, casi por obligación, una división socioeconómica particularmente definida por su demografía, su nivel cultural, o su posición geográfica. Incluso, podría decirse, a modo de anécdota, que puede estar definida por los orígenes de quienes la componen. Pero todo esto confluye, de un modo u otro, en la necesidad de escapar desde aquellos sectores en donde proliferan la delincuencia, el mal vivir, o las vagas espectativas de poder ascender en la escala social. Ciudades como Sao Paulo, New York, Santiago, Paris o Londres son ejemplos vivos y tangibles de esta realidad. Sin embargo, desde aquella desdibujada ocupación, surgen luminarias que cada cierto tiempo nos llaman algo más que la atención, para decirnos, con tono de sorna, que aquellos que son parte integral de esa realidad, están ahí para darnos una bofetada a la conciencia, y hacernos reverenciarlos por sus logros y aportes a la cotidianeidad del personaje común que vive en un lugar común, mediante una Gibson Les Paul conectada a un amplificador Marshall. Y esto no es apropiativo de algunos, puesto que así se ha hecho durante los últimos 30 años. Es imposible ovbiar a The Beatles, salidos desde Liverpool, o a los Stone Roses, salidos desde Manchester, pero si nos concentramos en la maravillosa dédada de los 90, el ejemplo más tangible y concreto es la banda de los curiosos hermanos Gallagher, que, saliendo desde ese riadero de mediocridad llamado Burnage, han hecho de la pérdida de tiempo, en robar el negocio de la esquina, o vivir desempleado once años, un caballo de batalla que pone a los espectadores de bruces ante la calidad y sensibilidad de quienes se posan en un escenario cualquiera a decir que se convertirán en la mejor banda del mundo. La pregunta que cabe hacerse en este punto de la historia es ¿Qué bueno puede salir de 5 chicos mancunianos acostumbrados a la juerga y a las drogas, y que pretenden ser la mejor banda del mundo a costa de desparramar un estilo desenfadado y experto en sobrado pavoneo?. Si usted, querido lector, se hace o ha hecho la misma pregunta y no tiene una respuesta muy clara o definida, entonces le recomiendo que vaya a su casa, encienda su aparato de sonido, y comience a escuchar con detención el álbum Definitely Maybe de oasis. Si ha sentido ese deseo de beber cerveza indiscriminadamente o símplemente caminar por las calles de su barrio con unas gafas de sol y ropajes estilo indie, entonces nos encontramos ante la respuesta a la importancia de la mediocridad.

Friday, October 14, 2005

¿qué diría Ian Brown de esto?

Puede que incentive un proceso creador, o puede que lo lance al tarro de la basura como si fuera un borrador mal hecho, un bosquejo perdido, o una idea que se necesita publicar, pero que es tan dolorosa y complicada como un parto. Y bueno, que otra cosa podemos esperar o prever, si escribir una cancion no es otra cosa que redactar un poema, o convertir simples palabras en un movimiento armónico. Pero ¿qué tan difícil puede ser esto?.Para algunos suele ser motivante; para otros, una verdadera pesadilla. Y es que asiéndonos de la historia, es ineludible mencionar a genios como John Lennon o Kurt Cobain, pero ¿que los diferencia a ellos de nosotros, simples mortales, que incurren ociosos en las tierras de la composición?. Tal vez sea cierta necesidad de explorar nuevas faenas creativas, o simplemente invertir algo de tiempo en elementos que bien pueden llegar a ser notables, o una buena basura.Manchester, Inglaterra. Como alguien dijo por ahi: "un regalo de los dioses". Grupos tan memorables como Stone Roses, junto a su ídolo mancuniano Johnny Marr, son ejemplos de sensibilidad y carisma, plasmados en circulos armónicos y riffs cargados de estilo pre-indie ochentero. Aunque podría considerarse como un acérrimo nacionalismo, no es menor tenerlos en cuenta. Quizás, escribir una buena canción no sea tan difícil, pero, en definitiva, con esta somera introducción, pretendo compartir y evidentemente recibir comentarios o directrices que me y nos permitan dilucidar un tema relativamente complejo, pero útil a la hora de sentarse a escribir algo, mientras suena de fondo el Blood on the Trax, el Rattle and Hum, o el Definitely Maybe.