de las grandes hazañas
Para toda buena banda, que tenga pretenciones de algo más que una simple presentacion en algún club, le es necesario pasar por la gran prueba de posarse en un escenario grande. Y cuando me refiero a un escenario grande, digo algo verdaderamente espeluznante. Recuriremos nuevamente a la historia y, creo, un ejemplo claramente notable de estas incursiones musicales masivas es aquel recordado festival de Woodstock en la década de los `60. Era una época de cambios sociales y culturales, motivados por la pos guerra y las otras conflagraciones habidas en ese momento. Artistas como Jimmy Hendrix, Jimmy Page, Santana o bandas como Led Zeppelin, Creedence, entre otras, marcaron la pauta en cuanto a la expresión musical de aquellos memorables días. Pero retomando postreras jornadas, en nuestra querida década de los `90, cabe destacar eventos de una cuantía similar a la de Woodstock. Sin ir más lejos, Spike Island, en 1990, o cercano a esa fecha, disculpando al lector mi inexactitud, fue escenario de la presentacion de Stone Roses; según los críticos especialistas, nunca antes se había visto reunidos a tantos adolescentes y jóvenes repletos de cerveza y drogas, a los pies de una de las bandas emblemáticas de aquellos años, del Manchester psicodélico.
Pero debo comunicarle estimado lector, que, en virtud de la temática de este blog, es necesario hechar un vistazo por la mayor hazaña musical jamás realizada por una banda británica en la historia de ese país y, por qué no decirlo, en los anales mundiales. Y es que el escenario llamado
Knebworth fue testigo de la presentación de nuestros queridos hermanos Gallagher junto a su banda. Y es que no es menor que en tan solo 2 noches, 250.000 personas se hayan congregado en pos de los británicos acordes de Oasis. Nunca una banda había ni ha podido imitar y mucho menos superar tal record de asistencia. Es entonces este hecho tan particular y notable lo que transforma a una banda en específico en algo más que trascendente y fundamental, como para llegar a ser una banda de influencia. Los prados de Glastonbury es otro escenario que ha sido testigo de la presencia de los Gallagher en sus inicios, material igualmente importante en términos musicales y de presencia escénica, mayormente la presentación del año 1994.
Con todo esto, es posible construir una idea de cuáles son los elementos a considerar a la hora de establecer parámetros de comparación musicales e históricos, basados en hechos contundentes e innegables. Por lo demás querido lector, si escucha o consigue alguno de estos notables materiales, entenderá lo que quiero decir.